La ilusión de un nuevo proyecto

Comenzar a escribir es siempre un reto. Uno se sienta frente a una pantalla en blanco que lo observa inquietante y se pregunta si, verdaderamente, lo que piensa merece ser compartido.


Cuando yo mismo me formulo esta cuestión, no tengo una respuesta clara, pero me pueden la estupidez y la osadía. De tal modo, empiezo a soltar disparates, como cuando hablo, pero con la gran diferencia que supone la perdurabilidad.


Así que, allá voy, a dejar por escrito algunos de mis pensamientos sobre la interpretación, la música y la cultura, con el único fin de acercarme, desde la distancia de mi escritorio, a esa belleza de realidad que nos somete.


Disculpadme de antemano la falta de pudor, de rigor, de inteligencia, de emotividad, de empatía, de razón (por supuesto) o de responsabilidad. Espero no defraudar a nadie, pero sobre todo, espero no defraudarme a mi mismo.


Como diría Jaime Gil de Biedma: <<que la vida iba en serio, uno lo empieza a comprender más tarde -como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante>>. Feliz domingo y espero poder escribiros cada fin de semana.

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